13:00 de la tarde a 40 grados en Madrid, yo con chaqueta americana andando con una guitarra y el rack de efectos, (menos mal que mi manager me acompañaba y me pudo ayudar), dicen que para presumir hay que sufrir, yo desde luego sufrí. Llegamos al Noise Off Festival, lugar en situ en plena Gran Via, entro en sus oficinas y lo primero que me llama la atención son, unos cuadros en el pasillo de todos los artistas que han estado por allí , estaban firmadas y dedicadas, todos esos músicos son muy conocidos y algunos ya veteranos dentro de la música.
Después de un rato probando sonido, mi manager y yo nos quedamos solos tocando un poco la guitarra aprovechando para hacer algunas fotos haciendo de las nuestras.

Una escucha en primicia, una guitarra única y un momento que no olvidaré
Hay días en los que todo parece alinearse de una forma difícil de explicar, días que sabes, mientras los estás viviendo, que


